| VIH/SIDA |

Enfermedades que originalmente caracterizaban al SIDA, establecidas en 1983 (ninguna de las que se exponen a continuación requerían que la persona fuera seropositivo para catalogarse como SIDA:
1.- Neumonía por Pneumocystis carinii (1983)
2.- Sarcoma de Maposi (1983).
3.- Toxoplasmosis, provocando neumonía, del SNC o del cerebro (1983).
4.- Estrongiloidosis, neumonía o del sistema nervioso central (1983).
5.- Aspergilosis (1983).
6.- Criptococosis, pulmonar, del SNC, y diseminada (1983).
7.- Candidiasis, esofágica (1983).
8.- Criptoesporidiosis, intestinal crónica (1983).
9.- Citomegalovirus, pulmonar, del IG, y del SNC (1983)
10. Herpes simple, infección micocutánea crónica, pulmonar, del IG, diseminado (1983).
11. leucoencefalopatía mulfifocal progresiva, causada presumiblemente por virus Papota (1983).
12. Linfoma, primario, del cerebro (1983).
Las 7 enfermedades adicionales características del SIDA establecidas en 1985 (cada una de las expuestas a continuación requiere que la persona presente “anticuerpos del supuesto VIH” para catalogarse como SIDA):
13. Compleja de Micobacteriana avium o M. kansasii diseminada o extra pulmonar (1985).
14. Histoplasmosis (1985).
15. Isospariasis, intestinal crónica (1985).
16. Linfoma, de Burkitt (1985).
17. Linfoma, inmunoblástico (1985).
18. Candidiasis de los bronquios, tráquea, pulmones (1985).
Las 8 enfermedades adicionales características de SIDA establecidas en 1987 (cada una de las expuestas a continuación requiere que la persona tenga “anticuerpos del supuesto VIH” para catalogarse como SIDA:
19. Encefalopatía, demencia, relacionadas con el VIH (1987)
20. Tuberculosis por mico bacteria emplazada en cualquier lugar (extra pulmonar) (1987).
21. Síndrome de consunción, relacionado con el VIH (1987).
22. Cocidiomicosis, diseminada o extra pulmonar (1987).
23. Criptococosis, extra pulmonar (1987).
24. Citomegalovirus, que no sea hígado, bazo o nódulo (1987).
25. Retinitis por citomegalovirus (1987).
26. Septicemia por salmonella, recurrente (1987).
Las 4 enfermedades adicionales y una noenfermedad caracterizadas como SIDA establecidas en 1992 (cada una de las expuestas a continuación requiere que la persona presente “anticuerpos del supuesto VIH” para catalogarse como SIDA):
27. Neumonía bacteriana recurrente (1993).
28. Cáncer cervical (cuello del útero) invasivo (1993).
29. Tuberculosis micobacteriana en cualquier lugar (pulmonar) (1993).
30. Neumonía, recurrente (1993).
31. Si el recuente de células TCD4 resulta en menos de 200 células por microlitro o menos de 14% del nivel esperado (1993).
Las causas del sida
Para el grupo de científicos que difiere de la versión oficial del SIDA asegura que es urgente cambiar las definiciones con que se habla de la enfermedad en la actualidad. Por ejemplo, una persona que hoy se califica como "VIH positivo" es, desde este enfoque "tóxico positiva", ya que se parte de la premisa de que el VIH no existe.
Lo mismo ocurre con otras concepciones derivadas de los partidarios de que el sida tiene su origen en el VIH. Por ejemplo aquella que afirma que la enfermedad se transmite por vía sexual, sobre lo cual afirma Giraldo que no hay evidencia científica.
Para Giraldo, en suma, las causas del sida radican en una sobreexposición de las personas a agentes estresantes inmunológicos que pueden ser de origen biológico, químico, físico, mental y nutricional. Algunos de estos agentes son: alcohol, cocaína, heroína, marihuana, cigarillo, anfetaminas, nitritos volátiles como los denominados poppers, contaminantes químicos del medio ambiente, virus herpes tipos 1, 2 y 6, virus de las hepatitis A, B y C, papovavirus, tuberculosis, lepra, malaria, tripanosomiasis, filariasis y otras enfermedades tropicales, enfermedades de transmisión sexual, semen, sangre, miedo, temor, ansiedad, depresión, pánico, insomnio, falta de reposo, ejercicio extenuante, malas condiciones sanitarias, pobreza, malnutrición y las deficiencias vitamínicas y de antioxidantes.
Según su teoría, la enfermedad se genera por estos agentes que estimulan la producción de radicales libres en el cuerpo que oxidan y dañan las células y suprimen sus mecanismos de defensa, dando espacio para el desarrollo de infecciones, tumores y enfermedades metabólicas oportunistas.
El sida tiene cura
La posición de los defensores del VIH es que el sida es tratable pero no se puede curar. Para los "disidentes", el sida no sólo es tratable sino que efectivamente tiene cura. Para esgrimir este argumento, el Dr. Roberto Giraldo, Inmunólogo, se apoya en la psiconeuroinmunología, que es una rama de la medicina que estudia las influencias de la mente sobre el sistema inmune.
Según este enfoque, muchas de las personas que responden positivamente a las pruebas que en la actualidad se realizan para detectar el sida, arrojan este resultado porque se las practican cuando están deprimidas, tristes o ansiosas, lo que hace que sus defensas se debiliten y como consecuencia resultan positivas. "El escándalo mundial con el VIH, la paranoia sobre el sida, está inmunosuprimiendo a más personas", asegura Giraldo.