| VIH/SIDA |



Algunas alternativas de salud
Aparentemente la ingesta energética tiene una manifiesta influencia en la actividad inmunológica, tanto por exceso como por defecto de calorías. El aporte excesivo de energía puede afectar a la capacidad del sistema inmunológico de combatir infecciones, por lo que la obesidad está ligada a una mayor incidencia de enfermedades infecciosas. Además, las personas obesas son más propensas a desarrollar enfermedades cardiovasculares que, a su vez, están relacionadas con alteraciones de la función inmunológica. Pero también las personas desnutridas presentan un mayor riesgo de contraer infecciones, al igual que quienes siguen regímenes de adelgazamiento de menos de 1.200 calorías al día u otros de mayor número de calorías pero desequilibrados, ya que esas dietas pueden hacer disminuir la función inmunológica.
La reducción de las grasas en la dieta no sólo deviene fundamental para controlar el peso, sino también para el óptimo funcionamiento del sistema inmunológico. Parece ser que las dietas ricas en grasa reducen la respuesta inmunológica, aumentando así el riesgo de infecciones. Por lo tanto, si se reduce el contenido de grasa en la dieta, la actividad inmunológica aumenta. No obstante, no es sólo una cuestión de cantidad, la procedencia o calidad de las grasas que introducimos en nuestra alimentación cotidiana también es importante. Conviene incluir en nuestra dieta pescado azul, frutos secos, aceite de oliva y girasol o soja o aceite de linaza para asegurar un aporte equilibrado de diferentes grasas esenciales para la salud.
Consumir regularmente productos lácteos fermentados –como yogur o kefir- contribuye, asimismo, a aumentar las defensas inmunológicas. De hecho, hay estudios que demuestran que quienes toman regularmente leches fermentadas presentan, además de una mayor resistencia a los microorganismos que provocan las intoxicaciones alimentarias, un mejor estado del sistema inmunológico.
Finalmente, el mantenimiento en condiciones del sistema inmunológico requiere un consumo constante de todas las vitaminas y minerales necesarios. Para ello, hay que asegurarse de seguir una dieta equilibrada que incluya variedad de alimentos en las cantidades adecuadas.
Vitamina C: aumenta la producción de interferón (sustancia celular que impide a una amplia gama de virus provocar infecciones), por lo que la inmunidad se puede potenciar. Además, esta vitamina es necesaria para formar colágeno, un componente esencial de las membranas de las células, por lo que la vitamina C contribuye al mantenimiento de las barreras naturales contra las infecciones.
Fuentes alimentarias: Guayaba, kiwi, mango, piña, caqui, cítricos, melón, fresas, bayas, pimientos, tomate, verduras de la familia de la col, frutas y hortalizas en general.
Vitamina E: diversos estudios han demostrado que aumenta la respuesta inmunológica (se administró 200 mg/ día de esta vitamina a personas que no seguían una alimentación sana y con defensas bajas, y su respuesta inmunológica mejoró notablemente).
Fuentes alimentarias: aceite de germen de trigo, aceite de soja, germen de cereales o cereales de grano entero (pan, arroz –integra-les- y pastas alimenticias integrales, etc.), aceites de oliva (principalmente, el virgen extra de primera presión en frío), vegetales de hoja verde y frutos secos.
Vitamina A: representa un papel esencial en las infecciones y en el mantenimiento de la integridad de la superficie de las mucosas (barreras naturales contra las infecciones).
Fuentes alimentarias de beta-caroteno: cuando el organismo lo requiere, se transforman en vitamina A. Presente en verduras de color verde o de coloración rojo-anaranjado-amarillento y algunas frutas (albaricoques, cerezas, melón y melocotón…).
Otras vitaminas: se han descrito alteraciones del sistema inmunológico asociadas al déficit de vitaminas del grupo B. La carencia de ácido fólico o vitamina B9 suprime la res-puesta de algunos linfocitos, lo que a su vez se acompaña de una disminución de anticuerpos (sustancias que luchan contra los gérmenes y tóxicos). También se sabe que las deficiencias de tiamina o B1, riboflavina o B2, ácido pantoténico o B5, biotina o B8 y cianobalamina o B12, pueden disminuir la producción de anticuerpos.
Fuentes alimentarias: El complejo vitamínico B aparece en la mayoría de alimentos de origen vegetal (verduras, fruta fresca, frutos secos, cereales, legumbres) y en los de origen animal (pescado, huevos y en los productos lácteos). El ácido fólico se encuentra mayoritariamente en la verdura de hoja verde, legumbres verdes, frutas, cereales de desayuno enriquecidos y la vitamina B12 abunda en alimentos como pescado, y huevos.
Flavonoides: no se consideran nutrientes, son sustancias propias de plantas (colorantes) de acción antioxidante. Están presentes en numerosos vegetales, algunos de los cuales potencian la acción de la vitamina C.
Fuentes alimentarias: Verduras de la familia de la col, verdura de hoja verde, frutas rojas, moradas y cítricos.
Hierro: el déficit de hierro es relativamente frecuente y afecta principalmente a jóvenes y embarazadas; disminuye la proliferación (multiplicación y crecimiento) celular y la respuesta inmunológica.
Fuentes alimentarias: pescado y huevo.
Cinc: la carencia de cinc es relativamente frecuente en niños, mujeres embarazadas, madres lactantes, ancianos y personas vegetarianas o que realizan dietas bajas en calorías. El consumo habitual de tabaco también se puede considerar factor de riesgo de déficit. Su carencia influye en el sistema inmunológico y afecta fundamentalmente a órganos linfoides (que producen linfocitos) y a la respuesta inmunológica.
Fuentes alimentarias: semillas de calabaza, quesos curados, legumbres y frutos secos, cereales completos y pescados.
Selenio: el déficit de selenio afecta a la inmunidad, estando disminuida, entre otros, la actividad bactericida, la respuesta de los anticuerpos frente a ciertos tóxicos y el desarrollo de linfocitos.
Fuentes alimentarias: Pescado, cereales, frutas y verduras.
Aunque su misión es defendernos del ataque de microorganismos infecciosos, hay ocasiones en que el sistema inmunológico se debilita y pierde la "batalla", lo que generalmente ocurre al seguir dieta deficiente en nutrientes, no practicar ejercicio, padecer estrés y tener edad avanzada.
El sistema de defensas que protege a nuestro organismo de las agresiones externas funciona como especie de lupa que circula por todo el cuerpo para reconocer elementos extraños (también llama-dos antígenos) y reaccionar contra ellos; éstos incluyen virus, bacterias, hongos, órganos y tejidos trasplantados de otro individuo o tu-mores.
Los órganos en donde se aloja el sistema inmunológico se denominan linfoides, e incluyen las siguientes estructuras:
Adenoides. Glándulas localizadas en la parte posterior de la nariz.
Amígdalas. Masas ovaladas que se encuentran en la parte posterior de la faringe.
Apéndice. Tubo pequeño unido al intestino grueso.
Bazo. Órgano del tamaño del puño situado en la cavidad abdominal.
Médula ósea. Tejido graso y blando localizado en cavidades óseas.
Nódulos linfáticos. Elementos pequeños en forma de fríjol que se encuentran en todo el cuerpo y se conectan a través de los vasos linfáticos.
Placa de Peyer. Tejido ubicado en el intestino delgado.
Timo. Son dos lóbulos que se unen por delante de la tráquea y detrás del esternón.
Vasos linfáticos. Red de canales ubicada en todo el cuerpo que transporta linfocitos.
Vasos sanguíneos. Arterias, venas y capilares por donde fluye la sangre.
Cabe destacar que los glóbulos blancos (células sanguíneas) juegan importante papel en la defensa del organismo, ya que se en-cargan de protegerlo contra los diferentes tipos de microbios, por ello, cuando se presenta alguna infección aumentan su número para mejorar las defensas. Es importante saber que existen diferentes tipos de estas células, como los linfocitos (defienden mediante la producción de anti-cuerpos), neutrófilos (atacan a todo tipo de organismo extraño), eosinófilos (se activan para atacar parásitos o en caso de alergia), y monocitos y granulocitos (encargados de digerir microorganismos extraños hasta eliminarlos).
Siempre fuerte
Especialmente en personas de edad avanzada, mala alimentación, falta de ejercicio, fumar, consumir bebidas alcohólicas y estrés son factores que propician debilitamiento del organismo y ocasionan que el sistema inmunológico no reaccione ante las agresiones externas, lo que deriva en frecuentes e intensas enfermedades infecciosas.
Por lo anterior, es muy importante cuidar los siguientes aspectos:
Alimentación
Es común que las personas de la tercera edad descuiden su alimentación debido a que padecen enfermedades que los incapacitan, se les dificulta masticar, viven solas y llegan a sentir poco apetito; pese a lo anterior es fundamental que su dieta incluya cuatro comidas ligeras, las cuales deben su-ministrar al organismo todos los nutrientes necesarios para ayudar a fortalecer al sistema de defensas, por ello, nunca olvide incluir comestibles de los diferentes grupos:
Carbohidratos. De manera natural se encuentran en azúcar, pan, pastas, cereales y harinas, y son los suministradores de energía por excelencia, ya que proveen a cuerpo y cerebro del "combustible" que necesitan para poder funcionar. Una vez que se ingieren se almacenan como glucógeno (tipo de azúcar) en músculos e hígado para mantener normales los niveles de glucosa en la sangre y "alimentar" al sistema nervioso. La mejor fuente son los denominados complejos (se caracterizan por no ser dulces) debido a que previenen la aparición de alteraciones gastrointestinales y contienen alta cantidad de fibra y vitaminas (pastas, harinas, pan, papa y ce-reales).
Grasas. Son usadas como fuente de energía, resultan esenciales para la absorción de las vitaminas A, D, E y K, y nunca deben suprimirse de la dieta porque ello impediría la producción de hormonas. Se obtienen al seguir dieta balanceada, y su consumo debe moderarse para evitar problemas gastrointestinales y subir de peso.
Proteínas. Contribuyen al buen estado de músculos y mejor rendimiento físico, sin embargo, debe desecharse la creencia de que ingerirlas en altas cantidades aumenta el volumen muscular; al hacerlo lo único que se conseguirá es almacenarlas en forma de grasa. De manera natural se encuentran en carnes rojas y blancas, huevo, leche y quesos, alimentos que deben evitarse poco antes de hacer ejercicio debido a que tardan en digerirse y podría presentarse mal-estar estomacal.
Vitaminas y minerales. Dentro de los llamados micro-nutrientes (porque se necesitan en menor cantidad), encontramos a los minerales y las vitaminas, los cuales juegan importante papel en el organismo, y si no son ingresados con la dieta diaria a un nivel adecuado producen enfermedades por deficiencia (por ejemplo, anemia o desnutrición); se encuentran en todos los alimentos, especialmente en frutas y verduras.
Deporte
Por otra parte, no se debe dejar de lado al ejercicio físico, pues como bien sabemos proporciona grandes beneficios en la respuesta inmunológica, pero debe tenerse cuidado, ya que si se practica en forma excesiva el organismo se debilitará y quedará expuesto al ataque de microbios. Lo más recomen-dable es practicarlo de 3 a 4 veces a la semana durante 20 ó 30 minutos; puede optarse por caminata, natación, jogging o spinning.
Elimine el estrés
El estrés afecta gravemente la salud, ya que es causante de migraña, debilitamiento del sistema inmunológico, cansancio crónico y angustia, entre otros trastornos, razones por las que es necesario ponerle un alto mediante las siguientes actividades:
Practicar técnicas de relajación y meditación; el yoga resulta excelente opción.
Practicar ejercicio físico.
Seguir dieta balanceada.
Dedicar tiempo a la recreación y entretenimiento.
Compartir las adversidades con alguien de absoluta confianza.
Como puede ver, hay muchas labores que en conjunto pueden ayudarle a proteger su sistema inmunológico, así que actúe y ríase de las infecciones, recuerde que más vale prevenir que lamentar.
ESTILO DE VIDA Y ALIMENTACION
Por el Dr. Angel Gracia
Un individuo, que esté sano, para mantener su salud debe llevar un estilo de vida sano. Este estilo de vida comprendería un correcto régimen alimentario, ejercicios físicos y relajación entre otros. El régimen alimentario es sencillo de seguir y no requiere sacrificio alguno.
Se sugiere que en alimentación se deben disminuir o suprimir carnes rojas y de cerdo, vísceras de animales, tipo hígado, panza, mama o sesos. Los embutidos tipo salchichón, chorizo o morcillas. Las frituras como el chicharrón. La leche de vaca y sus derivados, los quesos, mantequilla, margarina, mayonesa y las salsas confeccionadas con ellas. La yema de los huevos, las pastas, las harinas, los dulces, los helados, los snacks en bolsitas, los enlata-dos, y los productos congelados. Los mariscos. El azúcar refinado (blanco), el tomate, la espinaca, la berenjena, la remolacha, la papa y los jugos de naranja y de toronja porque tienen xantinas, que en forma de cristales se depositan en las articulaciones, o acidifican el medio interno, que debe ser en un 80% alcalino.
Gracia recomienda, vegetales crudos, frutas frescas, con la excepción de las antes mencionadas. Granos, especialmente frijoles, lentejas, arvejas, habas, garbanzos o maíz. Para los desayunos; ce-reales tipo brand con fibra, con leche de soya. Pechuga de pollo y pavo, pescado, (evitando los mariscos) recomendable especialmente las sardinas. Clara de huevo sin yema. Soya en sus diferentes formas, tales como hamburguesas, salchichas, picadillo, etc. Jugos de vegetales frescos. Jugos verdes: 2 ramas de célery, 4 rábanos, un puñito de berro, perejil, media manzana roja, medio vaso de agua. Licuar todo y tomarlo sin colar, tres vasos al día.
También se recomienda, como ejercicio físico, que es suficiente una caminata rápida o una carrera durante 45 minutos o una hora. Debemos tener presentes que los ejercicios aumentan los anticuerpos y fortalecen nuestro sistema inmunológico.
No basta –explica Gracia-, para una persona VIH positiva o un paciente de SIDA, mantener un régimen alimenticio adecuado y hacer ejercicios e incluso mantenerse relajado llevando una vida tranquila y normal si después de haber ingerido durante determina-do tiempo las drogas que le indicaron usara para el supuesto mal. Es necesario primero llegar al convencimiento mediante la correcta información, de que el virus VIH no existe, que el SIDA no es algo nuevo, sino un grupo de enfermedades y tener la mente preparada para iniciar un proceso de desintoxicación no menor de 90 días. La desintoxicación debe estar complementada con un proceso de recuperación y fortalecimiento de los sistemas digestivo, intestinal, circulatorio, nervioso, inmunológico, respiratorio, glandular, urinario y físico en general. Todo ello se logra siguiente una disciplina sencilla, fácil, económica y segura, que no provoca efectos secundarios, de alimentos, nutrientes y fórmulas naturales, que se llama medicina alternativa natural.
Lo importante es suprimir la exposición a los factores estresantes que producen inmunodeficiencia, dejar de intoxicarse, desintoxicarse y fortalecer el sistema inmune.
Según un sin número de casos VIH positivos, y enfermos de SI DA seguidos, todos han logrado sanidad total y restablecimiento normal de todas las funciones de su organismo sin necesidad de fármacos, empleando simplemente el uso de las terapias alternativas naturales, convencidos, desde luego, de la farsa que constituye el fenómeno creado por este mal.
SUPLEMENTOS NUTRICIONALES
Aunque las personas diagnosticadas “VIH” positivo o con SI DA son las que, con mayor ahínco, deben ingerir suplementos nutricionales, independientemente de las dietas y correcto estilo de vida que lleven, todo individuo que haya superado los cuarenta años debe incluir en su dieta suplementos nutricionales, pues éstos disminuyen y, en muchos casos, casi suprimen la oxidación celular.
Es suficiente cada mañana ingerir los siguientes:
-Suplemento multivitamínico (una cápsula diaRia).
-Calostro (1000 Mg. Diarios).
-Omega-3 –Aceite de pescado- (1000 Mg.)
-Colágeno (1000 Mg)
FORMULA “SNG”
Componentes:
1 litro de Sábila o Aloe.
0.5 litro de Miel de Abeja.
0.5 litro de Melado, Melaza o Miel de Caña. (1)
1 Fruta de Noni. (2)
2 onzas de alcohol (Se recomienda Tequila).
0.5 litro de infusión de Ginseng. (3)
Preparación: Licuar hoja de Sábila (Aloe) pura, sin pelar después de quitarle las espinas, con miel de abeja, melaza o miel de caña, una fruta de Noni o 0.5 litro de su néctar, 2 onzas de tequila y 0.5 litro de infusión de Ginseng, que se consigue hirviendo 8 onzas de la raíz picada en trocitos en 0.5 litro de agua durante 15 minutos.
Dosis: Ingerir una charada sopera de la fórmula aproximada-mente media hora antes del desayuno, el almuerzo y la cena, con el estómago vacío.
Recomendaciones: Se sugiere, para que “SNG” sea más efectiva, se suspenda temporal o indefinidamente el uso de drogas anti-rretrovirales o farmacéuticas de otro tipo. Consultar al médico antes de tomar esta decisión. Agitar la fórmula justo antes de ingerirse.
Indicaciones generales: Debe mantenerse en frasco de color ámbar o protegido de la luz (natural o artificial). Una vez agotada la fórmula “SNG” se deberá recesar por 7 días y repetir el proceso hasta 4 veces. Un mes después de terminados los 4 períodos, debe realizarse exámenes de laboratorio para evaluar el estado de su salud. Puede repetirse el proceso nuevamente.
Advertencia: No debe ser ingerida por personas diagnosticadas con diabetes. Puede causar, las primeras semanas, erupciones en la piel debido al proceso de desintoxicación. No recomendado para lactantes. Casos de diabéticos debe sustituirse el 0.5 Lt de melado de caña por miel de abeja. Debe comprobar que la miel es pura de rosales. (Algunos apicultores, para que las abejas produzcan más miel, depositan agua con azúcar en los alrededores de las colmenas. Esta miel no es recomendable).Este producto no ha sido verificado por la Agencia Federal de Drogas y Alimentos de Estados Unidos y no pretende curar, prevenir, diagnosticas o curar enfermedades, por lo que debe ingerirse como suplemento nutricional.
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(1). El melado de caña puede adquirirse embasado al igual que la miel.
(2). Si no es posible adquirir la fruta del Noni, se puede comprar el jugo de éste en una concentración no menor al 25 ó 30 %, (preferiblemente el producido en Hawii, debido a su calidad superior).
(3). La raíz de Ginseng puede adquirirse en las tiendas de productos orientales de su localidad.
ALOE+MIEL+ALCOHOL
Padre Romano Zago
Contra el cáncer y SIDA
Ingredientes:
–350/400 gramos de hojas de Aloe vera / Sábila (dos hojas grandes o tres medianas),
–Medio kilo o un litro de miel pura de abejas,
–40-50 ml (unas 6 cucharadas) de destilado (aguardiente, coñac, whisky, etc., que se usa como vasodilatador).
Preparación:
“Se eliminan las espinas de los bordes de las hojas y el polvo depositado en ellas, utilizando un trapo seco o una esponja. Después se cortan en trozos las hojas (sin quitar la corteza) y se meten en la licuadora junto a la miel y al destilado elegido. Se bate bien y el preparado está listo para su consumo. No hay que filtrarlo, ni cocerlo, sino sólo conservarlo con cuidado en el refrigerador dentro de un envase oscuro, bien cerrado”.
Dosis:
Se recomienda la ingestión de una cucharada sopera media hora antes de
cada una de las tres comidas principales. Se debe agitar bien el producto antes
del uso. Una vez terminado el primer frasco, se recomienda someterse a una
visita médica para comprobar el estado de la enfermedad. Según sea el parecer
del facultativo, después de una pausa de varios días, se puede repetir el ciclo
del tratamiento, hasta la eliminación del mal.
Debe utilizarse una planta madura de aloe, es decir de al menos cuatro años, y es importante que la miel sea también de óptima cualidad y sobre todo natural, precisamente a causa de su carácter de “portadora” de las sustancias benéficas contenidas en el aloe.
La persona que toma la bebida a base de aloe puede experimentar erupciones cutáneas, o diarrea o en los casos más acentuados, conatos de vómito: pero, ello indica que se va por el buen camino, y que los esfuerzos realizados comienzan a dar sus frutos.
Son se aconseja su uso a las embarazadas.
Estrés prolongado, dietas inadecuadas, cambios bruscos de temperatura o el descanso insuficiente provocan que nuestro cuerpo se resienta y desciendan nuestras defensas.
Hay signos, como pupas en los labios, cansancio mayor del habitual, heridas que tardan en cicatrizar, dolores musculares sin haber practicado ejercicio o fragilidad del cabello, que delatan que las defensas de nuestro organismo están bajas. Si bien lo ideal sería evitar, en la medida de lo posible, hábitos y situaciones que puedan debilitar nuestro organismo, una alimentación adecuada también puede ayudarnos a superar épocas duras, pues permite reforzar el sistema inmunológico, que nos protege de bacterias, virus y otros organismos patógenos.
Sugerencias generales
-Seguir una dieta variada, basada en alimentos frescos y ricos en vitaminas y minerales.
-Recurrir a los baños de temperatura alterna (fría, caliente) que estimulan la circulación sanguínea y linfática y fortalecen el organismo.
-Emplear, si es necesario, plantas medicinales que ayudan a re-forzar la inmunidad (equinácea, tomillo, escaramujo, ajo, hojas de grosello negro, espino amarillo, etc.).
-Dormir el suficiente número de horas para favorecer el correcto funcionamiento de nuestro sistema de defensas.
-Realizar de forma regular actividad física de intensidad moderada (caminar a paso ligero, nadar, bicicleta, etc.).
-Aprender a llevar un ritmo de vida más relajado y a evitar el estrés, uno de los principales enemigos de nuestro sistema inmune.
-Cuando la dieta no es equilibrada, cabe la posibilidad de recurrir a complementos dietéticos, siempre bajo la prescripción de un profesional, teniendo en cuenta que al mismo tiempo se deben mejorar progresivamente los hábitos alimentarios.
Beneficios de la meditación
Si practicamos de este modo con paciencia, nuestras distracciones irán disminuyendo y experimentaremos una sensación de serenidad y relajación.
Nuestra mente se volverá lúcida y espaciosa, y nos sentiremos restablecidos. Cuando el mar está encrespado, el sedimento del fondo se agita y el agua se enturbia; pero cuando el viento cesa, el lodo se deposita en el fondo de manera gradual y el agua se vuelve transparente.
Del mismo modo, cuando por medio de la concentración en la respiración logramos calmar el flujo incesante de las distracciones, nuestra mente se vuelve lúcida y clara. Entonces, intentamos permanecer en ese estado de calma mental durante un tiempo.
Aunque este ejercicio de respiración no es más que una etapa preliminar de la meditación, resulta muy eficaz. Esta práctica es una prueba de que podemos experimentar paz interior y satisfacción con sólo controlar la mente, sin tener que depender de las condiciones externas.
Cuando la turbulencia de las distracciones disminuye y nuestra mente se calma, surge de forma natural un sentimiento profundo de felicidad y satisfacción que nos ayuda a resolver los problemas de la vida diaria.
La mayoría de las dificultades y las tensiones que sufrimos tienen su origen en la mente y muchos de nuestros problemas, como la mala salud, son provocados o agravados por el estrés. Si practicamos la meditación en la respiración durante diez o quince minutos al día, podremos reducir nuestro estrés.
Entonces, experimentaremos una gran sensación de tranquilidad y bienestar, y nuestros problemas se desvanecerán. Sabremos manejar mejor las situaciones difíciles, nos sentiremos más cerca de los demás, seremos más atentos con ellos y nuestras relaciones mejorarán.
Hemos de adiestrarnos en esta meditación preliminar hasta que logremos cierta experiencia; pero si deseamos conseguir una paz in-terna permanente y estable, y liberarnos de todos los problemas y sufrimientos, este ejercicio sencillo de respiración no es suficiente, debemos realizar además otras prácticas de meditación, como las que se presentan en el Manual de meditación.
Para hacer estas meditaciones, comenzamos calmando la mente con este ejercicio de respiración y continuamos con las meditaciones analíticas y de emplazamiento siguiendo las instrucciones correspondientes.
Beneficios del agua de mar
El Plasma es básicamente el líquido donde nadan las células de nuestro cuerpo. René Quinton dedujo en 1904 que el mar es un gran plasma puesto que el líquido donde nadan nuestras células es análogo al agua de mar.
Para qué sirve el Plasma Quinton
El Plasma de Quinton es uno de los mejores regeneradores de los mecanismos celulares. En Estados Unidos se está empleando para corregir problemas de próstata, psoriasis, quemaduras, alopecia, artritis, osteoporosis, bronquitis, asma, gingivitis, problemas gastrointestinales o desequilibrios del sistema nervioso central, entre otras patologías. Incluso se ha demostrado su eficacia para tratar casos de drogodependencia, alcoholismo y hemofilia.
Y está además específicamente recomendado para problemas de piel, depresión del sistema inmune, infecciones, fatiga crónica o aguda, desórdenes de huesos en adultos, dolores del crecimiento en niños, embarazo y lactancia, abortos espontáneos repetidos, estrés y como normalizador de las deficiencias nutricionales.
En España algunos centros de medicina complementaria lo recomiendan también en casos de obesidad, estados de cansancio, sinusitis e, incluso, anorexia o desnutrición.
Y lo singular es que, a pesar de que esta terapia ha demostrado sobradamente su capacidad para curar enfermedades mortales ya en el siglo pasado, tanto en España como en la Unión Europea no se permite en la actualidad su uso más que como complemento die-tético
En virtud de la abundancia con que se hallan presentes en el agua de mar, las sales disueltas descritas en la Tabla de Mendeliev se reconocen como "constituyentes principales" mientras que otras, que lo están en cantidades más pequeñas, se denominan "constituyentes secundarios" y son parte de ello los nutrientes. En el agua de mar se encuentran disueltos los 108 elementos existentes en la naturaleza de forma biodisponible.
Leyes de constancia
La de Constancia osmótica fue confirmada por los hechos y está como telón de fondo detrás de todo el trabajo del gran Fisiólogo estadounidense Cannon, a quién debemos la definición de la homeostasia. Hablaba de "La matriz líquida de la vida" refiriéndose al Me-dio Interior definido por el padre de la Fisiología moderna, Claude Bernard.
La de Constancia Térmica, zoologicamente incuestionable, encuentra hoy con la química bíomolecular, una demostración más de los conceptos científicos geniales de René Quinton.
Una publicación reciente, de Suzanne Rutherford y Susan Lindquistd sobre la proteína Hsp90 (Proteina de Choque Térmico), pone en evidencia su importancia para las mutaciones genéticas en caso de cambio de temperatura. Es decir, que existe una constancia térmica para cada especie y que el cambio brutal de temperatura permite una mutación genética por inhibición de la Hsp90.
En su libro “El Poder Curativo del Agua de Mar”, del Dr. Angel Gracia, Phd en Biología y miembro de la Asociación Americana de Nutricionistas, se explica mejor que en ninguna otra obra científica los métodos y aplicaciones para la cura ingiriendo agua de mar, especialmente para enfermedades consideradas graves o mor-tales, entre otras.
Quinton tenía razón con un siglo de adelanto.
La aplicación práctica de la obra de René Quinton fue la creación de Dispensarios marinos que permitieron salvar miles de vidas en patologías graves de principios de siglo: toxícosis del niño, cólera infantil, deshidratación, tuberculosis, etc.
Más tarde, con la aparición de los antibióticos, acompañados de los medios modernos de reanimación, el Método Terapéutico Mari-no de René Quinton, cayó injustamente en desuso.
Sin embargo nuestro actual fin de siglo nos demuestra, poniendo en evidencia el aumento de los casos de tuberculosis y de manera paralela el incremento del SIDA en países desarrollados, que soluciones terapéuticas olvidadas deberían de estudiarse de nuevo con un enfoque moderno.
En los países en vía de desarrollo, los niños siguen muriendo por miles por desnutrición, deshidratación siendo las causas las mismas que las que llevaron a René Quinton a crear los Dispensarios Marinos. Un estudio de Quinton y Simon-Robert sobre la Tuberculosis, pone en evidencia el hecho de que la pérdida de peso en la tuberculosis corresponde a la agravación de la enfermedad desde el punto de vista clínico. Las inyecciones subcutáneas de "Plasma de Quinton" permitieron salvar muchos de estos enfermos. Se tendría que comparar con el perfil clínico de una de las terribles enfermedades de este fin de siglo, mencionada antes.
Pero René Quinton fue mucho más allá de tratar enfermedades, trató también de manera preventiva a mujeres embarazadas para que el bebé al nacer no tuviese las enfermedades y lacras que tenían otros hijos ya nacidos de la misma madre y lo consiguió.
Indicaciones terapéuticas del Qinton Isotonic.
Corresponde al "Plasma de Quinton", producto que ha salvado miles de vidas. Cuando la vía de administración es la subcutánea, es el producto rey. Esta vía poco peligrosa, vuelve a aparecer en el mundo médico en primer plano, tras el "período intravenoso" y el "período catéter", con el nombre de Hipodermoclisis.
En su obra ya citada el Doctor Jean Jarricot recuerda que el riñón elimina 2 veces más orina (volumen y sólidos) tras una perfusión subcutánea de "Plasma de Quinton" que tras una inyección de suero fisiológico de síntesis.
Recordemos que el Agua de Mar no se puede reconstituir sintéticamente y sus propiedades fundamentales existen tan sólo si se queda natural, sin elevación de temperatura, es la diferencia con los sueros industriales.
Además de la vía subcutánea, existen aplicaciones locales:
Mesoterapia, donde el "Plasma de Quinton" es el vehículo de transporte y de difusión ideal (excelentes resultados en Psoriasis).
Hidrotomía percutánea, derivada de la mesoperfusión y puesta a punto por el Doctor Bernard Guez con un multiperfusor de 12 agu-jas.
Hidroterapia del colón, debido a la osmosis total con el Medio Interno.
Cuidados en odontoestomatología.
Neuralterapia y tratamiento de cicatrices.
Las aplicaciones generales, descritas han sido presentadas por el autor en San Remo, Italia. Para terminar tengo la obligación de recalcar lo que conviene llamar: La paradoja renal.
Los trabajos del Dr. Angel Gracia, en España han demostrado la efectividad del agua ingerida en beneficio de la salud humana.
Los trabajos de Louis Claude Vincent han evidenciado que el nefrón funciona como una "bomba de contraosmosis" y por ello re-quería dos condiciones para un funcionamiento óptimo:
Un agua de bebida con una resistividad elevada (por lo tanto muy poco mineralizada) para obtener un trabajo óptimo en el plano electrónico.
Una presencia suficiente de Na+ que asegura el trabajo del nefrón, que, en un 80%, se resume a reabsorber sodio extracelular.
Estas observaciones conducen a una conclusión capital sobre el plano dietético:
Beber normalmente un agua muy poco mineralizada (Mont-Roucous en Francia, Bezoya en España, por ejemplo) y hacer los aportes de iones orgánicos con la absorción de Qinton Hypertonic o Qinton Isotonic, sabiendo, con lo que hemos desarrollado sobre el concepto de solución coloidal, como explicar en gran parte sus efectos.